dimarts, 7 d’octubre de 2008

2500 ANTIFEIXISTES A SANTA CRUZ DE MOYA 2008

Anna notícies


Pascual Serrano /Rebelión

por Pascual Serrano5 de octubre de 2008

Viaje al maquis de Santa Cruz de Moya

No puedo olvidar el mensaje recurrente en todos los guerrilleros que tomaron la palabra. Nos pedían encarecidamente que siguiéramos su lucha por una España justa, democrática y republicana. La mejor prueba de que eso no existe hoy es el silencio mediático ante su gesta. Por eso, somos muchos los que no hemos hecho la promesa de que cada vez que en nuestra televisión expongan la imagen de un Borbón veremos a un guerrillero antifranquista y republicano con un fusil y en cada palabra de un mensaje de la familia real escucharemos la voz de esos hombres y mujeres que dieron su juventud y su vida, y que nos piden que recojamos el testigo por un mundo justo e igualitario.

LA GAVILLA VERDE


Probablemente muchos de las jóvenes generaciones españolas no sepan que después de la victoria militar franquista en 1939 en nuestro país hubo entre diez y sesenta mil guerrilleros, según las fuentes, que siguieron combatiendo contra la dictadura hasta el año 1952, es decir, nada menos que trece años de lucha armada en durísimas condiciones de represión y acoso. Uno de esos frentes fue la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA), que actuó en la zona comprendida entre el sur de Teruel, interior de Castellón y el norte de Cuenca.

En la localidad conquense de Santa Cruz de Moya se celebraron los días 4 y 5, por novena ocasión, las jornadas denominadas "El Maquis en Santa Cruz de Moya. Crónica Rural de la Guerrilla Española”, organizadas por la asociación La gavilla verde. Las jornadas se clausuraron con la celebración del Día del Guerrillero Español y el Homenaje a la Guerrilla Antifranquista “como reconocimiento a los guerrilleros y a sus justas reivindicaciones”.

Durante esos dos días, historiadores, juristas, familiares y guerrilleros supervivientes recordaron y homenajearon esos duros años de lucha contra el fascismo y por la libertad, la democracia y la legítima república derrocada por el golpe militar.

Tuve este año la oportunidad de participar con motivo de la presentación del libro de poesías de Olivier Herrera y descubrir cientos de personas que reivindicaban esa parte de la historia de España que tanto se está haciendo por silenciar, en uno de los ejemplos más impresionantes de traición a la memoria y la dignidad de los protagonistas. Otro de los atractivos que le dota de una emoción especial es el hecho de que se celebren precisamente en el lugar donde se desarrollaron los acontecimientos, en la bella e impresionante Serranía de Cuenca.

Me llamó la atención, si es que a estas alturas eso puede asombrarnos, la absoluta ausencia de cobertura periodística de las jornadas. No vi en los dos días ni un solo medio de comunicación haciéndose eco de los valiosos estudios y testimonios que allí se compartieron, en especial, la presencia de media docena de guerrilleros que lograron emocionar a una sala repleta de asistentes que escuchaban de primera mano las duras circunstancias de aquella vida, los principios que les inspiraban, sus errores tácticos, su cohesión al margen de partidos políticos y las emociones que vivieron los guerrilleros durante esos largos años.

El homenaje del domingo día cinco, con la imagen de un millar de personas ondeando banderas republicanas en la ladera de una montaña dominada por el monumento al guerrillero, sólo fue cubierto por la televisión regional. Pensar en las docenas de periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión que se aglomeran ante el primer día de colegio de la infanta Leonor mientras silencian la lucha por la democracia de decenas de miles de guerrilleros que dieron su vida por una España democrática y justa, vuelve a ser una muestra de la diferencia entre la realidad y la imagen proyectada por los medios de comunicación.

Ese esfuerzo desinformativo de quienes trabajan para que el olvido triunfe sobre la historia de España y de sus héroes sólo está sirviendo para que, cada vez más, muchas personas se vayan convenciendo de la miseria y vergüenza que rodea a este modelo de formación de mentalidades sumisas. Pero lo más importante es que no lo están consiguiendo. Cada año aumenta el número de de participantes e inscritos a las jornadas de Santa Cruz de Moya, cientos de personas de llegan de toda España y de Francia y desbordan a organizadores y también al potencial logístico de una localidad de apenas trescientos habitantes.

No puedo olvidar el mensaje recurrente en todos los guerrilleros que tomaron la palabra. Nos pedían encarecidamente que siguiéramos su lucha por una España justa, democrática y republicana. La mejor prueba de que eso no existe hoy es el silencio mediático ante su gesta. Por eso, somos muchos los que no hemos hecho la promesa de que cada vez que en nuestra televisión expongan la imagen de un Borbón veremos a un guerrillero antifranquista y republicano con un fusil y en cada palabra de un mensaje de la familia real escucharemos la voz de esos hombres y mujeres que dieron su juventud y su vida, y que nos piden que recojamos el testigo por un mundo justo e igualitario.

LA GAVILLA VERDE